Deduzco que soléis salir de fiesta los fines de semana, o a tomaros alguna copa con los amigos. No es nada malo, de hecho, toda buena cena acaba con un buen Gintonic. Y ahí es donde quería llegar yo. Seguro que os pasáis los viernes rellenando vasos de plástico con ginebras de cuatro euros, por ello, permitidme que os diga que podéis aprender un poco de este gran maestro.
Para meternos un poco en situación, sin que esto resulte aburrido, Javier de las Muelas es, para que nos entendamos, nuestro "barman" más internacional, un maestro de los Gintonics y, por qué no, de la coctelería en general.
Le pertenecen grandes bares y restaurantes, en los que sí, habrá buen trato y buena comida, pero quién quiere un chuletón sin un buen vino que lo acompañe -ya sé que estábamos hablando de gintonics... pero a quién no le pierde un buen vino... uno de esos que vale más de 3 euros en el super, otro día ya entraremos más a fondo en los vinos-.
La cuestión -que siempre me lleváis por las ramas- es que quién acude a esos sitios, va por la copita del final de la cena, por esa que nos anima a que el final de la velada cada vez esté más lejos y nos importe menos si mañana hay que trabajar.
Para Javier de las Muelas un Gintonic no es una bebida, es un arte que, además, se puede beber. Así que señores, dejen en las estanterías del supermercado esos vasos de plástico, esas botellas que tienen un sabor similar a una colonia y sean un poquito originales, déjense sorprender y sorprendan, porque pongo la mano en el fuego de que cualquier noche saldría mejor si aprendiéramos un poco de este gran maestro. Os dejo un video.
¡De nada por todo cibernautas! Y como dijo Thomas Moore "Si llenas un vaso con agua, nunca vas a escribir nada sabio".

Muy interesante, no todo es emborracharse sino saber apreciar lo que bebes. El tema que tratas es algo que a todo el mundo seguro que le llama la atención. Recomiendo leerlo si aun no lo has hecho.
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