domingo, 14 de febrero de 2016

No llegues tarde

No hablo de este tema por gusto, la verdad, pero bueno al ser un tema que me compete puede que hablar de ello me ayude a dejar de llegar tarde y de que lo vea tan normal.
Esta entrada, de hecho, me ha sido asignada por haber llegado tarde a clase, y no, no era la primera y supongo que no será la última vez.

Antes, llegar tarde, lo veía como una falta de respeto hacia aquellos a los que se se hace esperar pero supongo que con el tiempo te acostumbras lo que hace que cada vez llegues más tarde.

¿Qué dice de nosotros llegar tarde? Básicamente, que somos maleducados. Llegar tarde es una falta de respeto y una muestra de falta de interés por la gente a la que haces esperar. En mi caso, ni mucho menos es lo que pretendo pero siempre me invade un exceso de confianza en mi mismo, creyendo que puedo llegar a tiempo, lo que me hace alargar lo máximo posible la hora de salida, lo que me suele llevar a llegar tarde.

He estado investigando y la impuntualidad no es solo una falta de educación, si no que es causa de grandes perdidas económicas. Aquí están unos datos que he sacado de www.eldefinido.cl sobre los impactos económicos que tiene la impuntualidad en sudamérica. Esto es lo que cuesta la impuntualidad en: En Chile, entre $287 y $615 millones de dólares; en Perú, según las cifras que dio Alan García al lanzar su campaña “la hora sin demora”, el país perdía algo así como $5.000 millones de dólares; en Ecuador, a comienzos de la década pasada, la cifra era de $2.300 millones de dólares.

Sabiendo esto, espero empezar a ser más puntual. ¡Un saludo!

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